La comarca del Arlanza se moviliza contra la conversión de la comarca en una “zona de sacrificio” industrial tras finalizar el plazo de alegaciones a la Planta de Biometano de Quintanilla de la Mata
- El 13 de octubre de 2026 concluyó el periodo de información pública para la presentación de alegaciones al proyecto de la planta de biometano.
- Tanto las plataformas vecinales como el Ayuntamiento de Lerma —cuyo equipo de gobierno aprobó en Pleno una moción de rechazo institucional a la implantación incontrolada de estas industrias— han presentado alegaciones técnico-jurídicas avaladas por más de 1.000 firmas ciudadanas.
- Alertan del peligro de acumular hasta 6 macroplantas de biometano y un complejo de hidrógeno verde en un radio de poco más de 15 kilómetros, cuyos escasos puestos de trabajo en fase operativa no compensan la destrucción del turismo, la agricultura y la calidad de vida.

El 13 de octubre de 2026, finalizaba formalmente el plazo para la presentación de alegaciones ante la Junta de Castilla y León en relación con el proyecto de la planta de gestión de subproductos orgánicos y producción de biometano proyectada en Quintanilla de la Mata.
Tanto las plataformas ciudadanas del entorno como el propio Ayuntamiento de Lerma han formalizado un contundente bloque de alegaciones para exigir la denegación de la Autorización Ambiental Integrada (AAI) y una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) desfavorable. Este rechazo técnico y legal viene respaldado por la entrega de más de 1.000 firmas de vecinos y por el firme posicionamiento del actual equipo de gobierno del Ayuntamiento de Lerma, que aprobó en Pleno una moción institucional en la que se opone expresamente a la proliferación de estas macroinstalaciones industriales en la comarca del Arlanza.
Las entidades alegantes denuncian que la pretensión de concentrar en un radio próximo a 15 kilómetros de Lerma hasta seis macroplantas de biometano (que sumarían un volumen superior a las 330.000 toneladas anuales de residuos y más de 288.000 toneladas de digestatos) junto al complejo energético de hidrógeno verde “Iberlerma H2″. Estos proyectos convertirían a la comarca del Arlanza en lo que científicamente se conoce como una “zona de sacrificio” en la que la gestión y explotación de recursos no conlleva un desarrollo económico, ni social ni ambiental del territorio ni de sus habitantes.
Se enfatiza que los exiguos puestos de trabajo que estas instalaciones automatizadas generarán durante su funcionamiento (la experiencia indica entre 3 y 5 puestos de trabajo no técnicos en cada planta) resultan totalmente ridículos en comparación con el impacto devastador que ocasionarán sobre el tejido socioeconómico local, el turismo tradicional, la hostelería y el patrimonio natural.
Principales puntos y deficiencias denunciadas en las alegaciones

Los documentos de alegaciones presentados desglosan las graves inconsistencias, ilegalidades urbanísticas y riesgos ambientales que invalida el proyecto:
- Nulidad procedimental y falta de títulos urbanísticos en Lerma: el proyecto presentado de Quintanilla de la Mata (con afección a Lerma y pueblos del entorno) proyecta una conducción subterránea (gasoducto) que discurre por el término municipal de Lerma, afectando a parcelas de dominio público municipal (caminos y cauces). Los alegantes indican que el promotor ha omitido solicitar la concesión demanial, el informe de compatibilidad urbanística y la autorización de uso excepcional en suelo rústico ante el Ayuntamiento de Lerma, generando además indefensión al omitir la consulta preceptiva a este municipio como administración afectada.
- Inexistencia de evaluación de impactos acumulativos y sinérgicos: el Estudio de Impacto Ambiental (EsIA) evalúa la planta de forma aislada, omitiendo la existencia del resto de proyectos de biometano en tramitación en la zona (Enerth Investments, Biogás Altable, St. Andrews, BioEco y Cilleruelo de Abajo) e Iberlerma H2 además de las cercanas a,mpliaciones de la planta de Tordómar o la de Villangómez-Villafuertes. No se ha evaluado la carga combinada que soportarán las carreteras, la atmósfera y las masas de agua subterráneas, contraviniendo la normativa europea y la doctrina fijada por los servicios técnicos de urbanismo de la Diputación de Burgos (SAJUMA).
- Vertido masivo de digestato y riesgo de contaminación de acuíferos: el Plan de Gestión pretende volcar más del 96% de las 113.000 toneladas anuales de digestato generado sobre el término municipal de Lerma (11.294 hectáreas de Lerma frente a solo 455 hectáreas de Quintanilla). Dado que el flujo hídrico subterráneo discurre en dirección sur-norte hacia el río Arlanza, este volumen masivo de residuos amenaza con saturar los suelos de nitratos y contaminar los acuíferos de los que se abastece la población.
- Inconsistencias en el estudio de olores y riesgos para la salud pública: La evaluación del impacto odorífero se ha realizado mediante modelos teóricos importados de otros países y aplicando el estándar estadístico del “Percentil 98”, lo que implica admitir abiertamente que la población estará expuesta a más de 175 horas al año de olores insoportables y nauseabundos. Además, se ocultan las emisiones de Compuestos Orgánicos Volátiles (COV) y Sulfuro de Hidrógeno (\(H_2S\)), un gas tóxico que genera severas patologías respiratorias y cefaleas.
- Subestimación de la altura de los digestores y ocultación del impacto al BIC de Lerma: el análisis de visibilidad respecto al Conjunto Histórico de Lerma (declarado Bien de Interés Cultural) calculó la cuenca visual estimando una altura máxima de las instalaciones de solo 9 metros, cuando los digestores secundarios alcanzan los 16,10 metros en cumbrera. Este error de más de 7 metros en los cálculos altera gravemente el impacto paisajístico real sobre la villa y su oferta turística (Parador Nacional, Campo de Golf e incluso la urbanización La Andaya).
- Colapso vial y destrucción de infraestructuras locales: se calcula un paso de más de 206 camiones pesados a la semana procedentes del norte del río Arlanza cruzando el casco urbano de Lerma y vías comarcales sin aforos ni estudios de seguridad vial, amenazando con la destrucción acelerada del firme de los caminos municipales sin que el promotor asuma garantías financieras ni avales de reparación.
- Riesgo de accidentes graves y explosión (ATEX): la coexistencia de almacenamiento de grandes volúmenes de gasómetros de metano, depósitos de \(CO2\) líquido y baterías de almacenamiento energético (2,06 MWh) introduce un elevado riesgo de incendio y explosión con nubes tóxicas y radiación térmica, sin un plan de autoprotección ni distancias de seguridad reales respecto a vías públicas y cultivos.
Creciente malestar social y preocupación por el silencio de la Junta

Reunión informativa en Tordomar
Lo que está ocurriendo en la comarca del Arlanza no es un caso aislado. En numerosos puntos de la geografía española la protesta ciudadana y de los ayuntamientos rurales es unánime frente al intento de convertir los pueblos en recintos de tratamiento de residuos industriales para el beneficio exclusivo de fondos de inversión.
Para finalizar, las plataformas expresan su profunda preocupación al constatar que la mayoría de los proyectos de macroplantas que amenazan el entorno de Lerma aún no han sido publicados oficialmente en el Boletín Oficial de Castilla y León (BOCyL). Asimismo, manifiestan su absoluto desconcierto ante la escasa implicación y falta de control exhaustivo por parte de la Junta de Castilla y León, que parece estar permitiendo la tramitación fragmentada y sin planificación de múltiples complejos industriales en un radio de poco más de 15 kilómetros del conjunto histórico de Lerma.
Existe un alarmante desconocimiento entre la población general sobre el brutal e irreversible impacto que la aprobación de estos proyectos supondrá en un futuro muy cercano para su salud, la devaluación de sus viviendas y el cierre de sus negocios locales. Por ello, las plataformas anuncian que intensificarán sus acciones de información, movilización y batalla jurídica.
- Plataforma StopBiogás Arlanza
- Plataforma StopBiogás Lerma
- Plataforma StopBiogás Quintanilla de la Mata
- Plataforma StopBiogás Villangómez-Villafuertes





































