Balance de actividades de 2025 de Ecologistas en Acción

Al cierre de 2025, desde Ecologistas en Acción de Burgos hacemos balance de un año marcado por conflictos, debates y movilizaciones que atraviesan de lleno la relación entre territorio, modelo económico y calidad de vida.

Este repaso recoge, con un enfoque ecosocial, algunos de los principales acontecimientos vividos en Burgos, tanto en la capital como en la provincia: proyectos urbanísticos controvertidos, políticas energéticas, defensa del territorio, respuesta ciudadana y avances —también límites— en la protección ambiental.

Un ejercicio necesario para situar lo ocurrido en su contexto, señalar responsabilidades y seguir construyendo propuestas que pongan la vida, la justicia social y los límites ecológicos en el centro de las decisiones públicas.

EN BURGOS CAPITAL

La incineradora de residuos: marcha atrás municipal, pero sin garantías de fondo. El intento del Ayuntamiento y de SOMACyL de reactivar la incineración de residuos en el Centro de Tratamiento de Residuos de Cortes ha sido uno de los principales focos de conflicto socioambiental de 2025 en la ciudad.

La fuerte contestación social logró frenar el proyecto, pero el debate sigue abierto. No se trata solo de rechazar una infraestructura concreta, sino de señalar la incompatibilidad de la incineración con una política seria de reducción, reutilización y reciclaje, además de los riesgos sanitarios y de emisiones asociados.

Desde Ecologistas en Acción advertimos de que la retirada del proyecto no puede traducirse en un simple aplazamiento y reclamamos compromisos claros: transparencia en la planificación del CTR, reducción real del contenedor gris y cumplimiento efectivo de los objetivos europeos sin recurrir a quemar residuos.

Xpande: una gran obra sin problema que resolver

El proyecto Xpande, presentado como actuación emblemática del Partido Popular en la alcaldía, no responde a ninguna necesidad real de movilidad en la calle Santander, donde el tráfico está ya pacificado y no existen conflictos significativos. A ello se suma una falta de viabilidad técnica evidente, con riesgos asociados a las aguas subterráneas, vibraciones y posibles daños estructurales a edificios colindantes, todo ello sustentado en estudios claramente insuficientes.

En el plano económico, la operación resulta igualmente injustificable: una inversión de hasta 30 millones de euros que absorbería la práctica totalidad de la capacidad inversora municipal durante varios años, en una ciudad con un historial conocido de sobrecostes y retrasos en grandes obras. Xpande es, en definitiva, una actuación desproporcionada, sin demanda social, que no aporta nada a la movilidad sostenible y no contaminante, desplaza prioridades urgentes de los barrios y se impulsa sin transparencia ni debate ciudadano real.

Aparcamientos en altura: la ciudad empieza a decir basta al coche

La polémica en torno a los aparcamientos en altura ha sido uno de los termómetros sociales del año en Burgos. El desistimiento del proyecto de María Amigo tras la presión vecinal demuestra que la ciudadanía empieza a cuestionar abiertamente un modelo urbano centrado en facilitar más espacio al vehículo privado.

Asimismo, la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, que afecta tanto a éste como al anejo al colegio Sierra de Atapuerta y al de Las Corazas, rechaza claramente la modificación del PGOU para encajar tan controvertidos proyectos. Lejos de resolver los problemas de movilidad, este tipo de infraestructuras los cronifica y los traslada a otros puntos de la ciudad.

El balance es claro: la movilización vecinal ha sido eficaz y el Ayuntamiento queda interpelado a priorizar políticas coherentes de transporte público, itinerarios peatonales seguros, red ciclista funcional y gestión de la demanda, frente a soluciones que refuerzan la dependencia del coche.

El ambigú del Paseo de la Isla: cuando el verde urbano se defiende

La oposición vecinal y social al proyecto de construcción de un ambigú en el Paseo de la Isla ha ido creciendo a lo largo de 2025 y refleja un patrón ya conocido en la ciudad. Actuaciones con impacto en espacios verdes consolidados se plantean sin una evaluación ambiental rigurosa y con escasa participación previa, generando rechazo y desconfianza. Desde Ecologistas en Acción subrayamos que estos conflictos, aunque se presenten como menores, son profundamente simbólicos: definen si el espacio público se concibe como un bien común a proteger o como una oportunidad de explotación fragmentada.

El balance es una advertencia clara: sin participación real y sin criterios ecológicos sólidos, incluso pequeñas intervenciones deterioran la confianza ciudadana.

Termometrada estatal: las decisiones políticas aumentan el calor

La participación de Burgos en la Termometrada Estatal ha dejado datos concluyentes. Las mediciones realizadas en 2025 confirmaron una gran diferencia de temperatura, y en consecuencia, de stress térmico para las personas, entre zonas sin sombra y pavimento duro, como la plaza de Vega, y espacios renaturalizados como el Parque Lineal del Vena. Esta brecha térmica evidencia que el diseño urbano condiciona de forma directa la exposición al calor extremo.

Los resultados refuerzan una idea clave: el arbolado, la sombra y los suelos permeables naturales no son elementos decorativos, sino infraestructuras básicas de salud pública. En un contexto de aumento sostenido de temperaturas, la adaptación climática de la ciudad debe dejar de ser retórica y traducirse en decisiones urbanísticas concretas.

Alianza por el Clima: tejer respuestas locales a una crisis global

Este año se ha presentado en Burgos la Alianza por el Clima en Burgos, con la creación de un grupo local que reúne a diversas organizaciones sociales preocupadas por el impacto del calentamiento global en la ciudad. A finales de mayo se impulsó el ciclo de conferencias ¿Está Burgos preparada para la emergencia climática?, centrado en movilidad, urbanismo, participación y educación ambiental.

Más allá de los actos concretos, el balance es positivo porque se está construyendo un espacio de coordinación y exigencia política que conecta los problemas locales con compromisos europeos y con una mirada de justicia climática que pone en el centro a las personas más vulnerables.

Burgos, provincia excedentaria en producción energética que no se queda aquí

Los datos oficiales dibujan un escenario claro: Burgos produce aproximadamente el doble de electricidad de la que consume. Según los datos oficiales de 2024 -a la espera de conocer los de 2025- la provincia generó 4.974 GWh, de los cuales el 86% es de origen renovable (4.147 GWh proceden de la eólica y 116 GWh de la solar), frente a una demanda provincial estimada en torno a los 2.500 GWh.

Los impactos territoriales, paisajísticos y sobre la red eléctrica se concentran en Burgos, mientras la energía se evacua hacia otros territorios. Utilizar esta realidad para justificar que la provincia no puede albergar más industria es una afirmación interesada que oculta el problema de fondo: la ausencia de planificación, retorno social y control democrático del modelo energético.

Desde Ecologistas en Acción reclamamos un cambio de enfoque: planificación, límites ecológicos, retorno social mediante comunidades energéticas locales, autoconsumo y rehabilitación, y democracia local. Burgos no puede seguir funcionando como una colonia energética al servicio de otros centros de consumo.

Renovables sí, pero con orden y justicia territorial

El rechazo a un nuevo parque eólico en el entorno de Castrojeriz por saturación de red ha puesto de manifiesto el desorden con el que se ha impulsado parte del despliegue renovable. Proyectos acumulados en comarcas ya tensionadas, sin evaluación conjunta ni planificación territorial, han llevado a un punto de bloqueo.

Este caso confirma una demanda histórica del ecologismo social: no más tramitaciones proyecto a proyecto, sino planificación vinculante, análisis de impactos acumulados y prioridad a renovables compatibles, como las instalaciones en cubiertas, suelos degradados y autoconsumo, frente a la ocupación extensiva del suelo rural.

Biogás y biometano: del discurso circular al conflicto social

Se han multiplicado en la provincia los anuncios y tramitaciones de plantas de biogás y biometano, con especial conflictividad en localidades como Villangómez, Lerma, Fuentelcésped o Milagros. El patrón se repite: promesas de economía circular y empleo frente a una creciente preocupación vecinal por olores, tráfico pesado, consumo de agua, gestión de digestatos y riesgo de macroinstalaciones sobredimensionadas.

El balance es claro: sin criterios públicos de dimensionamiento y localización, sin consulta a la ciudadanía y sin evaluaciones sanitarias y ambientales estrictas, estos proyectos generan más problemas de los que dicen resolver.

Amoniaco “verde”: descarbonizar sí, a cualquier precio no

Burgos ha entrado este año en el mapa del amoniaco denominado “verde”, ligado a proyectos industriales asociados al hidrógeno, como el anunciado en Melgar de Fernamental. La descarbonización de la industria es necesaria, pero no puede servir de coartada para una expansión energética desordenada. El origen de la electricidad renovable adicional, el consumo de agua, los riesgos industriales y el impacto territorial de nuevas infraestructuras deben evaluarse con rigor.

Desde Ecologistas en Acción defendemos una condicionalidad clara: apoyar la transición industrial real y rechazar el uso del relato verde para justificar proyectos que compiten con la electrificación directa o disparan la demanda energética.

Águila imperial ibérica: éxito de conservación con tareas pendientes

El año se cierra con una noticia positiva para la biodiversidad: Castilla y León alcanza un máximo histórico de territorios de águila imperial ibérica, y Burgos cuenta ya con 14 territorios identificados. Es un avance relevante, fruto de décadas de trabajo, pero no irreversible. La recuperación exige reducir la mortalidad asociada a tendidos eléctricos, proteger las áreas de alimentación y nidificación y evaluar de forma rigurosa los impactos acumulados de nuevas infraestructuras, incluidas las energéticas.  Celebramos el avance, pero advertimos: sin coherencia territorial y prevención, este éxito puede revertirse.

El balance de 2025 deja una enseñanza evidente: el progreso que destruye su propia base material no es progreso. Como recordó el jefe Seattle al presidente de Estados Unidos allá por 1854, llegará un día en que quienes lo hayan convertido todo en mercancía comprenderán, demasiado tarde, que el dinero no se puede comer, ni beber.

Es por ello que, de cara a 2026, Ecologistas en Acción de Burgos reafirmamos nuestro compromiso de seguir trabajando con un enfoque ecosocial claro, crítico y reivindicativo, frente a las agresiones que amenazan a nuestra provincia, a sus pueblos, a sus gentes y a su biodiversidad.

Continuaremos denunciando proyectos innecesarios e injustos, defendiendo el territorio y construyendo alternativas que pongan en el centro la vida, los cuidados y los límites ecológicos. Gobierne quien gobierne, Burgos se defiende.

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